La radiología intervencionista en lesiones traumáticas

En este post seguiré escribiendo acerca de los procedimientos de la radiología intervencionista en lesiones traumáticas severas con ejemplos específicos a nivel de riñones y señalando las indicaciones precisas para llevarlos a cabo un sin dejar de mencionar los  materiales con los que se trabaja.

El traumatismo renal severo representa aproximadamente el 5% de todos los casos de su tipo y el 10% en abdomen. No hay predilección por algún lado y es mas frecuente en hombres que en mujeres en una relación de 3:1.

Pueden ser por mecanismos cerrados como son los accidentes en vía pública, en deportes de contacto, caídas, accidentes profesionales, golpes directos en región lumbar o abdominal por desaceleración brusca. Así mismo puede ser ocasionado por lesiones penetrantes por arma blanca o por proyectil de arma de fuego. No podemos olvidar las lesiones que se llaman iatrogénicas que son condicionadas por algún procedimiento médico, es decir, de manera no intencional.

Según la lesión puede considerarse como contusión leve, lesión del tejido conocido como cápsula que recubre los riñones hasta ruptura del tejido renal, propiamente dicho, con grandes separaciones, áreas de isquemia por falta de irrigación sanguínea, hasta francos infartos. Todos con fuga sanguínea, de menor a mayor grado. Cada paciente debe de ser evaluado con los datos clínicos de laboratorio y con estudios de imagen para normar el criterio terapéutico.

Buena parte del total de las lesiones traumáticas renales son contusiones o pequeños hematomas, que se manejan de manera conservadora. En estos casos, casi el 95% de los pacientes presentan estabilidad en sus signos vitales y evolucionan a la curación, sin necesidad de ningún tipo de intervención por radiología intervencionista ni cirugía.

El tratamiento con radiología intervencionista por embolización está indicado en casos donde por tomografía computada encontramos fuga de contraste hacia el espacio que rodea al riñón, presencia de fistulas arterio-venosas o formaciones de dilataciones arteriales conocidas como pseudo fistulas.

El objetivo primario del tratamiento con embolización es el controlar el sangrado para que no ponga en riesgo la vida del paciente y, el objetivo secundario, es la preservación del riñón ya que, en ocasiones a pesar de detener la hemorragia, el órgano tardíamente perderá su función, se infectará y puede, al final de todo, ser extirpado quirúrgicamente. Cabe mencionar que siempre se va con el objetivo de preservar el órgano.

Como dato anatómico importante este órgano cuenta, en la mayoría de las ocasiones, con circulación por arteria única y, en la minoría, puede llegar a tener variantes conocidas como polares, pudiendo ser en total 3 o 4 arterias. En todos los casos se considera que es una irrigación de tipo terminal ya que toda arteria finaliza en este órgano por lo que al momento de realizar la embolización hay que ser muy preciso y realizarla de manera superselectiva.  Para lograrlo se utilizan micro-catéteres que llegan a tener diámetro máximo de 0.6 mm para así ocluir solo la arteria que se encuentra lesionada y evitar un daño en el tejido renal sano.

Se pueden utilizar tanto micro-partículas plásticas, de 500 a 700 micras de diámetro, así como coils, unas espirales metálicas, que pueden medir en su diámetro máximo para estos casos 2 mm con diferentes longitudes.

Seguiré en futuras comunicaciones, comentando el tratamiento de lesiones pélvicas y de grandes vasos.

Procedimientos vasculares en la radiología intervencionista

En esta ocasión escribiré sobre el papel que tiene la radiología intervencionista en los diversos tipos de enfermedades que se presentan en arterias y/o venas se pueden diagnosticar y tratar mediante mínima invasión. Si bien las enfermedades son muchas a continuación les presento un resumen por tipo y que realiza el radiólogo intervencionista.    

Con los diversos procedimientos de la radiología intervencionista y con el empleo de la técnica de Seldinger, que ya mencioné en el post anterior, se pueden diagnosticar y tratar gran parte de las enfermedades que se presentan a nivel del sistema vascular, tanto en trayectos arteriales como venosos, con procedimientos de mínima invasión de la radiología intervencionista.

Todas estas enfermedades o eventos patológicos se pueden resumir en los siguientes grupos:

1.- Malformaciones vasculares arteriales, venosas o mixtas, que pueden ser congénitas (desde el nacimiento o durante la gestación de quien lo llega a padecer) o adquiridas. El tratamiento de éstas es mediante la embolización trans-cateterismo arterial o trans-venoso controlada y selectiva del vaso que irriga o drena la malformación con el empleo de materiales no absorbibles que pueden ser metálicos, minerales, plásticos o pegamentos.

2.- Presencia de embolias o trombosis de algún trayecto vascular. Debe de tenerse en cuenta que una embolia consiste en la obstrucción de una vena o una arteria producida por un material (coágulo sanguíneo, burbuja de aire, gota de grasa, cúmulo de bacterias, células tumorales, etc.) arrastrado por la sangre mientras que la trombosis es la formación de un coágulo sanguíneo en el interior de un vaso sanguíneo o en el corazón que si llega a migrar se transforma en embolia. En ambos casos se puede tanto desintegrar el trombo o el coágulo como llegar a colocar aditamentos para evitar la migración como es la función de los filtros vasculares que se ponen en las venas cavas.  

3.- Presencia de obstrucciones arteriales y/o venosas que habitualmente son secundarias a la presencia de embolias o trombosis las cuales se pueden recanalizar con el empleo de catéteres que instilan fármacos trombolíticos y/o anticoagulantes de manera controlada en velocidad, tiempo de instilación y dosis con catéteres que aspiran el coágulo ya sea por rotación de este en su extremo distal, por presión negativa al aspirar o por el uso de solución fisiológica a alta presión.

4.- Presencia de estenosis arteriales y/o venosas. En arterias son debido a placas de ateromas (grasas con calcio), por alteraciones en la pared muscular de la arteria que condicionan disminución del calibre de esta y por ende pérdida del aporte de sangre y sus componentes. Causando daño secundario por sufrimiento del tejido y que en medicina se denomina isquemia. En venas por compresiones extrínsecas que reducen el calibre sobretodo en casos donde se han utilizado por mucho tiempo catéteres como sucede en los pacientes en hemodiálisis o en quimioterapia, por secuelas de radioterapia, por lesiones traumáticas o en casos de oclusión del componente venoso de las fístulas que se crean para hemodiálisis. Estos casos se tratan con angioplastia que consiste en introducir a la luz del vaso (ya sea vena o arteria) un catéter que tiene en su extremo distal una porción que se dilata (se le conoce como balón) para aumentar el calibre y llevarlo a sus valores normales. En muchas ocasiones por si solo no se logra por le que es necesario colocar endoprotesis vasculares en el sitio de la estenosis, a través del catéter, que se caracterizan por ser metálicas. Son conocidos con stents, con diferentes longitudes, calibres, recubiertos y hasta medicados para evitar que se vuelva a crear dicha estenosis.

5.- Hemorragias que pongan en riesgo la integridad y hasta la vida de una persona, siendo las más graves las de origen arterial. Son clínicamente evidentes como sucede en traumatismos severos abiertos, con evidencia franca de hemorragia, pero estas son atendidas por cirujanos expertos en trauma. En las que la radiología intervencionista tiene injerencia, son las de trauma cerrado con lesión de algún órgano sólido, como sucede en hígado, bazo o riñón, músculos de la espalda, huesos de la pelvis y, que, por las condiciones clínicas, no tiene que ingresar al quirófano. En los casos de hemorragia por lesiones pulmonares, como lesiones inflamatorias, infecciosas o tumorales, por lesiones en alguna porción de tubo digestivo, como úlceras, malformaciones o tumores, por tumores benignos o malignos, en cualquier parte del cuerpo, con datos evidentes de inestabilidad hemodinámica. Se utilizan para lograr la oclusión del vaso dañado materiales absorbibles y no absorbibles, como gelatinas, pegamentos, partículas de plástico, materiales metálicos denominados coils, plugs. Con esto se obtienen oclusiones temporales o definitivas, y se utilizan según el caso.

Procedimientos vasculares en la radiología intervencionista

Procedimientos vasculares en la radiología intervencionista

La radiología intervencionista es uno de los pilares básicos, por no decir prioritario, en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades vasculares ya sean de origen arterial o venoso. Ninguna especialidad médica, se ha desarrollado tanto y tan rápido en la medicina.

En1953 el Dr. Sven-Ivar Seldinger describió la técnica, que lleva su nombre, para realizar el acceso percutáneo vascular de una forma segura. Un gran avance en la radiología intervencionista, para realizar procedimientos diagnósticos y/o terapéuticos.

Dicha técnica consiste en puncionar directamente un vaso sanguíneo especifico mediante una aguja de calibre suficientemente grueso. Hecho lo anterior se introduce una guía (a través de la aguja) que irá hasta el vaso. Posteriormente la aguja es retirada, dejando la guía dentro del vaso, para así introducir un catéter angiográfico con el que se realizara el procedimiento de manera segura y sin sangrado. 

Es importante mencionar que esta técnica, se ha ido modificando gracias a la aparición de aditamentos que dilatan el trayecto de la piel y del músculo, que incluyen un introductor vascular que no lesiona las paredes vasculares.

En 1963 el Dr. Charles T Dotter y el Dr. Melvin P. Judkins realizaron la primera dilatación arterial (angioplastia) argumentando que los catéteres no solo debían ser instrumentos de diagnóstico. Lo anterior generó que pudieran tratarse a los pacientes desde su interior y, por lo tanto, que aumentarán el número de descripciones de nuevos procedimientos y de innovaciones en los materiales. 

Como menciona el Dr. Fernando López se volvió una disciplina innovadora y disruptiva ya que se encarga de transformar una actividad complicada y cara en algo más simple y económico ¿Cómo? Incorporando a los protocolos clínicos procedimientos más eficaces, más cómodos y que no existían cambiando por completo el manejo clínico, por ejemplo, de las hemorragias de tubo digestivo, las post-parto y los filtros en vena cava para evitar tromboembolias pulmonares.

Así mismo, ha sido sustitutiva porque ha reemplazado, no eliminado, a otros procedimientos que ya se efectuaban pero que se caracterizaban por ser más agresivos y costosos como el manejo de los pacientes con sangrado de varices en el esófago a consecuencia de un aumento de la presión en la vena porta, algo muy secundario a una afectación hepática como sucede en la cirrosis.

La realidad es que en la cabeza de los que nos dedicamos a la radiología intervencionista, en conjunto con médicos de otras especialidades, existieron preguntas que nos han llevado a la innovación en la embolización del aumento del flujo arterial en el hombro doloroso y en las rodillas, en los casos de aumento en las dimensiones de origen benigno de la próstata y en otras que aparecerán pues se siguen generando nuevos procesos y abriendo fronteras.

Los radiólogos intervencionistas tendremos que ser mas clínicos, conocer más las enfermedades y apoyarnos en la ingeniería biomédica, las matemáticas, la física, la nanotecnología y la inteligencia artificial. El futuro será el lugar en donde pasaremos los próximos años, y será mejor si prestamos nuestros servicios de forma rápida y eficiente con al menos igual garantía que otros. 

Nuestros objetivos tienen que ser crecer más y ser mejores especialistas con la finalidad de que la radiología intervencionista trate enfermedades vasculares que van desde malformaciones, embolias, trombosis, obstrucciones, estenosis hasta hemorragias, que serán explicadas de manera más detallada en los siguientes posts de mi blog.

Procedimientos de la radiología intervencionista

La radiología intervencionista es una especialidad clínico-radiológica, que ha rebasado los limites del diagnóstico. Ofrece al paciente evaluación y manejo a través de procedimientos de mínima invasión, seguros y efectivos, siempre con vigilancia estrecha por el grupo médico y para-medico. 

La radiología intervencionista ha crecido y evolucionado gracias a que es una actividad médica multidisciplinaria y a los buenos resultados que se obtienen. Los pacientes siempre son evaluados integralmente por el grupo medico para justificar la realización del estudio y, en caso de que no se cumplan los criterios, el procedimiento no se llevará a cabo.

Cuando se habla de una mínima invasión, se comprende que, sí existe algún tipo de agresión al paciente, y es por cualquier vía de acceso que se decida emplear.Por lo tanto, la información que se ofrezca al paciente o a sus familiares responsables, debe de ser completa, exacta, muy clara y sin utilizar términos médicos. No se debe dejar nada a la obviedad.

Es muy importante señalar los alcances de un resultado exitoso, la posibilidad de fracaso y hasta de complicaciones que pudieran llegar a presentarse.

En la radiología intervencionista los procedimientos que se realizan se dividen, de manera generalizada, en dos grandes grupos:

  1. De tipo diagnóstico, con los que se llega a identificar la patología que presenta el paciente, pero no se lleva a cabo ningún otro tipo de acción, ya que no llega a estar indicada y su resolución tendrá que ser quirúrgica, por ejemplo, en punciones de abscesos o colecciones abdominales, pero con conexión a tubo digestivo, por poner un ejemplo.
  2. De tipo terapéutico, en los cuales además de llegar al diagnóstico, si se lleva a cabo algún tipo de procedimiento terapéutico que puede ser parcial o total, temporal o definitivo, como sucede en sangrado de tubo digestivo, en oclusiones de trayectos vasculares arteriales o venosos, en tratamiento de diversos tipos de tumores benignos y/o malignos.

Pero ¿En que pacientes están indicados este tipo de procedimientos de la radiología intervencionista?

a) Pacientes que están en alto riesgo de sufrir perdida o alteración funcional de alguna parte de su cuerpo o de un órgano como llega a suceder en obstrucciones de trayectos de vías biliares o vías urinarias con repercusión en función de hígado o de riñón.

b) Pacientes que están en alto riesgo de sufrir la perdida de algún órgano de su cuerpo como sucede en lesiones traumáticas de riñón o de bazo.

c) Pacientes que están en alto riesgo de morir por hemorragias severas o procesos infecciosos graves.

Con lo anteriormente mencionado a continuación les presento una lista de las enfermedades que se pueden abordar en la radiología intervencionista:

* De origen vascular

* De origen infeccioso

* De origen traumático

* De origen tumoral

* De origen obstructivo

* De origen iatrogénico (son las producidas de manera involuntaria por algún medico, durante algún tipo de procedimiento)