Procedimientos vasculares en la radiología intervencionista

En esta ocasión escribiré sobre el papel que tiene la radiología intervencionista en los diversos tipos de enfermedades que se presentan en arterias y/o venas se pueden diagnosticar y tratar mediante mínima invasión. Si bien las enfermedades son muchas a continuación les presento un resumen por tipo y que realiza el radiólogo intervencionista.    

Con los diversos procedimientos de la radiología intervencionista y con el empleo de la técnica de Seldinger, que ya mencioné en el post anterior, se pueden diagnosticar y tratar gran parte de las enfermedades que se presentan a nivel del sistema vascular, tanto en trayectos arteriales como venosos, con procedimientos de mínima invasión de la radiología intervencionista.

Todas estas enfermedades o eventos patológicos se pueden resumir en los siguientes grupos:

1.- Malformaciones vasculares arteriales, venosas o mixtas, que pueden ser congénitas (desde el nacimiento o durante la gestación de quien lo llega a padecer) o adquiridas. El tratamiento de éstas es mediante la embolización trans-cateterismo arterial o trans-venoso controlada y selectiva del vaso que irriga o drena la malformación con el empleo de materiales no absorbibles que pueden ser metálicos, minerales, plásticos o pegamentos.

2.- Presencia de embolias o trombosis de algún trayecto vascular. Debe de tenerse en cuenta que una embolia consiste en la obstrucción de una vena o una arteria producida por un material (coágulo sanguíneo, burbuja de aire, gota de grasa, cúmulo de bacterias, células tumorales, etc.) arrastrado por la sangre mientras que la trombosis es la formación de un coágulo sanguíneo en el interior de un vaso sanguíneo o en el corazón que si llega a migrar se transforma en embolia. En ambos casos se puede tanto desintegrar el trombo o el coágulo como llegar a colocar aditamentos para evitar la migración como es la función de los filtros vasculares que se ponen en las venas cavas.  

3.- Presencia de obstrucciones arteriales y/o venosas que habitualmente son secundarias a la presencia de embolias o trombosis las cuales se pueden recanalizar con el empleo de catéteres que instilan fármacos trombolíticos y/o anticoagulantes de manera controlada en velocidad, tiempo de instilación y dosis con catéteres que aspiran el coágulo ya sea por rotación de este en su extremo distal, por presión negativa al aspirar o por el uso de solución fisiológica a alta presión.

4.- Presencia de estenosis arteriales y/o venosas. En arterias son debido a placas de ateromas (grasas con calcio), por alteraciones en la pared muscular de la arteria que condicionan disminución del calibre de esta y por ende pérdida del aporte de sangre y sus componentes. Causando daño secundario por sufrimiento del tejido y que en medicina se denomina isquemia. En venas por compresiones extrínsecas que reducen el calibre sobretodo en casos donde se han utilizado por mucho tiempo catéteres como sucede en los pacientes en hemodiálisis o en quimioterapia, por secuelas de radioterapia, por lesiones traumáticas o en casos de oclusión del componente venoso de las fístulas que se crean para hemodiálisis. Estos casos se tratan con angioplastia que consiste en introducir a la luz del vaso (ya sea vena o arteria) un catéter que tiene en su extremo distal una porción que se dilata (se le conoce como balón) para aumentar el calibre y llevarlo a sus valores normales. En muchas ocasiones por si solo no se logra por le que es necesario colocar endoprotesis vasculares en el sitio de la estenosis, a través del catéter, que se caracterizan por ser metálicas. Son conocidos con stents, con diferentes longitudes, calibres, recubiertos y hasta medicados para evitar que se vuelva a crear dicha estenosis.

5.- Hemorragias que pongan en riesgo la integridad y hasta la vida de una persona, siendo las más graves las de origen arterial. Son clínicamente evidentes como sucede en traumatismos severos abiertos, con evidencia franca de hemorragia, pero estas son atendidas por cirujanos expertos en trauma. En las que la radiología intervencionista tiene injerencia, son las de trauma cerrado con lesión de algún órgano sólido, como sucede en hígado, bazo o riñón, músculos de la espalda, huesos de la pelvis y, que, por las condiciones clínicas, no tiene que ingresar al quirófano. En los casos de hemorragia por lesiones pulmonares, como lesiones inflamatorias, infecciosas o tumorales, por lesiones en alguna porción de tubo digestivo, como úlceras, malformaciones o tumores, por tumores benignos o malignos, en cualquier parte del cuerpo, con datos evidentes de inestabilidad hemodinámica. Se utilizan para lograr la oclusión del vaso dañado materiales absorbibles y no absorbibles, como gelatinas, pegamentos, partículas de plástico, materiales metálicos denominados coils, plugs. Con esto se obtienen oclusiones temporales o definitivas, y se utilizan según el caso.

Procedimientos de la radiología intervencionista

La radiología intervencionista es una especialidad clínico-radiológica, que ha rebasado los limites del diagnóstico. Ofrece al paciente evaluación y manejo a través de procedimientos de mínima invasión, seguros y efectivos, siempre con vigilancia estrecha por el grupo médico y para-medico. 

La radiología intervencionista ha crecido y evolucionado gracias a que es una actividad médica multidisciplinaria y a los buenos resultados que se obtienen. Los pacientes siempre son evaluados integralmente por el grupo medico para justificar la realización del estudio y, en caso de que no se cumplan los criterios, el procedimiento no se llevará a cabo.

Cuando se habla de una mínima invasión, se comprende que, sí existe algún tipo de agresión al paciente, y es por cualquier vía de acceso que se decida emplear.Por lo tanto, la información que se ofrezca al paciente o a sus familiares responsables, debe de ser completa, exacta, muy clara y sin utilizar términos médicos. No se debe dejar nada a la obviedad.

Es muy importante señalar los alcances de un resultado exitoso, la posibilidad de fracaso y hasta de complicaciones que pudieran llegar a presentarse.

En la radiología intervencionista los procedimientos que se realizan se dividen, de manera generalizada, en dos grandes grupos:

  1. De tipo diagnóstico, con los que se llega a identificar la patología que presenta el paciente, pero no se lleva a cabo ningún otro tipo de acción, ya que no llega a estar indicada y su resolución tendrá que ser quirúrgica, por ejemplo, en punciones de abscesos o colecciones abdominales, pero con conexión a tubo digestivo, por poner un ejemplo.
  2. De tipo terapéutico, en los cuales además de llegar al diagnóstico, si se lleva a cabo algún tipo de procedimiento terapéutico que puede ser parcial o total, temporal o definitivo, como sucede en sangrado de tubo digestivo, en oclusiones de trayectos vasculares arteriales o venosos, en tratamiento de diversos tipos de tumores benignos y/o malignos.

Pero ¿En que pacientes están indicados este tipo de procedimientos de la radiología intervencionista?

a) Pacientes que están en alto riesgo de sufrir perdida o alteración funcional de alguna parte de su cuerpo o de un órgano como llega a suceder en obstrucciones de trayectos de vías biliares o vías urinarias con repercusión en función de hígado o de riñón.

b) Pacientes que están en alto riesgo de sufrir la perdida de algún órgano de su cuerpo como sucede en lesiones traumáticas de riñón o de bazo.

c) Pacientes que están en alto riesgo de morir por hemorragias severas o procesos infecciosos graves.

Con lo anteriormente mencionado a continuación les presento una lista de las enfermedades que se pueden abordar en la radiología intervencionista:

* De origen vascular

* De origen infeccioso

* De origen traumático

* De origen tumoral

* De origen obstructivo

* De origen iatrogénico (son las producidas de manera involuntaria por algún medico, durante algún tipo de procedimiento)