La radiología intervencionista en lesiones traumáticas

La radiología intervencionista tiene también injerencia en el diagnostico y tratamiento de lesiones traumáticas que ponen en riesgo la integridad y la vida de las personas. En la actualidad el trauma severo provoca en el mundo 1 de cada 10 fallecimientos y, por el tipo de vida que se lleva en muchas ciudades, la frecuencia de trauma severo es mayor. Existen Centros de Trauma en hospitales con todos los avances médicos, donde no falta el área de Radiología Intervencionista.

Hoy en día el papel de la radiología intervencionista en el tratamiento del trauma severo se encuentra reflejado en la mayoría de guías clínicas existiendo una estrecha y real colaboración con traumatólogos, cirujanos, intensivistas y radiólogos, siendo ya auténticos equipos multidisciplinarios, fundamentales en la lucha del traumatismo grave. Las cifras son definitivas, es la primer causa de muerte en niños menores de 1 año, la principal en menores de 50 años y la tercer causa en población general.

Dentro de los factores más importantes están la hemorragia y el grado de inestabilidad hemodinámico, de ahí que los esfuerzos tengan que ir dirigidos a la detección del sitio de sangrado y al control del mismo, de la manera más rápida y eficiente posible. 

En el área de la radiología e imagen existen dos procedimientos grandes que han contribuido decisivamente en el manejo del paciente con trauma severo: 

1.- La tomografía computarizada de última generación con multi detectores.

2.- La aparición de técnicas y materiales de embolización cada vez más sofisticados que se utilizan en la radiología intervencionista.

El radiólogo intervencionista es el especialista médico que logra el control del sangrado mediante el acceso al sitio del cuerpo lesionado con la utilización de catéteres y guías. Una vez cateterizada la arteria que irriga el sitio lesionado, se realiza la liberación del material de embolización. 

Los materiales de embolización más utilizados en el trauma son: 

a) Absorbibles:

Gelfoam 

b) No absorbibles: 

Partículas:

           – Esferas plasticas 

           – Polivinyil-Alcohol (PVA)

c) Liquido inyectable:

           – Isobutyl 2-cianoacrilato (similar a pegamentos acrilicos)

           – Onix 

d) Mecánicos:

            – Coils

            – Plugs
      
            – Balones de oclusión

En la última década la aparición de prótesis vasculares recubiertas ha sido causa de un gran avance en el tratamiento de hemorragia de grandes vasos, hasta ese tiempo impensable de resolver por procedimientos endovasculares.

Existen dos tipos de embolización según el sitio elegido para la misma:

1) Proximal o selectiva: es empleada en aquellos pacientes con síntomas de inestabilidad hemodinámica, sobre cuando hay dificultades para conseguir un acceso supraselectivo. Actúa produciendo hemostasia gracias a una reducción de la presión arterial en la zona distal a la embolización. Su principal complicación es la producción de un mayor daño tisular, pero esto ya se plantea con anterioridad a todo el grupo medico, para estar atento y resolverlo. Se trata de salvar una vida.

2) Distal o supraselectiva: es más compleja y laboriosa. Sin embargo, siempre que sea factible es la ideal pues produce el mínimo daño en el tejido sano y presenta menor posibilidad de resangrado y después, si fuera necesario, efectuar otros procedimientos en el quirófano, con el paciente estable hemodinamicamente.

Seguiré en los siguientes publicaciones, ampliando el papel de la radiología intervencioinista en el trauma severo, con ejemplos específicos y detallando materiales con los que se trabaja y logran procedimientos exitosos.

La radiología intervencionista en infecciones graves

La radiología intervencionista tiene dentro de su arsenal de trabajo procedimientos para infecciones graves. Cuando, de manera inicial, son mal diagnosticadas, el tratamiento establecido será el equivocado de tal manera que la infección avance y condicione abscesos de distintas dimensiones, de diferentes micro-organismos y hasta de un nivel muy grave en diversas estructuras del cuerpo.

Aquí la radiología intervencionista entra a resolver problemas que otras especialidades tardarían en resolver o que tendrían que realizar grandes cirugías, con sus limitantes, sobretodo por donde se encuentre el proceso infeccioso.

Hay que tener en mente que las infecciones graves, al ir progresando por el deficiente tratamiento, de inicio condicionan que las bacterias pasen a la sangre, creando un cuadro clínico que se denomina bacteremia: escalofríos, fiebre y ataque al estado general. Si no se corrige evolucionará hacia el síndrome séptico que quiere decir que el paciente estará en peores condiciones al grado de poder llegar al choque séptico y morir.

Por supuesto que el radiólogo intervencionista, como médico con alta especialidad, tiene que reconocer la existencia de estado clínicos que puedan ser predisponentes para la presencia de infecciones graves como sucede en pacientes con alteraciones en su estado inmunológico (diabetes, trasplante de algún órgano, cáncer, uso prolongado de medicamentos conocidos como esteroides, VIH), portadores de algún catéter en su cuerpo (hemodiálisis, quimioterapia, infección pre-existente), con quemaduras extensas, en politraumatizados, en casos con lesiones pre-existentes de vías urinarias, biliares, intestinales, encamados en unidades de terapia intensiva o con infección local en tórax, abdomen o meninges.

Una vez que el paciente es estudiado de manera integral y se descubre que tiene una complicación infecciosa, que puede traducirse en una real urgencia médica, como son los abscesos o la infeccion de vías anatomicas (biliares o urologicas), se decidirá realizar:

1.- Punción y aspiración del absceso: con el empleo de agujas de diferentes longitudes, calibres y características de la punta con filo. Estos procedimientos se van a realizar cuando el absceso se encuentra bien localizado, encapsulado, siendo su contenido básicamente liquido o poco viscoso, con poco tejido necrozado en su interior. Esto se puede realizar guiado por ultrasonido o por tomografía computada con anestesia local o sedación anestesologica superficial. Al finalizar el procedimiento el radiólogo intervencionista tendrá que verificar que se haya aspirado prácticamente por completo y que no tenga comunicación a otra visera u órgano.

2.- Drenaje con colocación de catéteres: efectuando la punción de manera directa con catéteres que tienen incorporado un estilete con filo o por la técnica de Seldinger, es decir, cuando es necesario realizar dilataciones de lo que será el trayecto o no es técnicamente confiable una sola punción por el riesgo de lesionar estructuras vecinas. Se va a realizar, en la mayoría de los casos, guiado por tomografía computada, con sedación y vigilancia anestesiologica. Este procedimiento de radiología intervencionista es útil en abscesos espesos, con residuo de tejido en su interior, que puedan ser varios interconectados, extensos, profundos en el cuerpo,  en viseras macizas como es el hígado, el bazo, los riñones, con presencia ya de conexiones a otros órganos formando lo que se conoce como fístulas. 

También es muy útil para drenar procesos infecciosos en vías biliares, lo que se conoce médicamente como colangitis, y también en vías urinarias, con gran cantidad de pus o de gas en su interior, ya que estas enfermedades mal resultas, son causa de grandes complicaciones hasta la muerte.

Lo anterior será exitoso si existe justificación médica y si son realizados por radiólogos intervencionistas bien entrenados, capacitados, con practica médica real, criterio médico solido, extremadamente ético y honesto para saber hasta donde se podrá llegar sin caer en la soberbia de resolver todo. De lo contrario, lo único que se logrará serán complicaciones graves y hasta mortales.

Además hay que contar con todos los materiales para lograr los resultados deseados: agujas, dilatadores, catéteres de diferentes materiales y formas, con múltiples orificios en su extremo distal, guías metálicas para introducir los catéteres, materiales de fijación y de recolección del material drenado.

Finalizado compartiendo que todo médico siempre debe de tener en mente que el tiempo es oro y que no se debe malgastar. Seguiré en los siguientes publicaciones con otras condiciones médicas donde la radiología intervencionista tiene papel protagónico.

Procedimientos vasculares en la radiología intervencionista

En esta ocasión escribiré sobre el papel que tiene la radiología intervencionista en los diversos tipos de enfermedades que se presentan en arterias y/o venas se pueden diagnosticar y tratar mediante mínima invasión. Si bien las enfermedades son muchas a continuación les presento un resumen por tipo y que realiza el radiólogo intervencionista.    

Con los diversos procedimientos de la radiología intervencionista y con el empleo de la técnica de Seldinger, que ya mencioné en el post anterior, se pueden diagnosticar y tratar gran parte de las enfermedades que se presentan a nivel del sistema vascular, tanto en trayectos arteriales como venosos, con procedimientos de mínima invasión de la radiología intervencionista.

Todas estas enfermedades o eventos patológicos se pueden resumir en los siguientes grupos:

1.- Malformaciones vasculares arteriales, venosas o mixtas, que pueden ser congénitas (desde el nacimiento o durante la gestación de quien lo llega a padecer) o adquiridas. El tratamiento de éstas es mediante la embolización trans-cateterismo arterial o trans-venoso controlada y selectiva del vaso que irriga o drena la malformación con el empleo de materiales no absorbibles que pueden ser metálicos, minerales, plásticos o pegamentos.

2.- Presencia de embolias o trombosis de algún trayecto vascular. Debe de tenerse en cuenta que una embolia consiste en la obstrucción de una vena o una arteria producida por un material (coágulo sanguíneo, burbuja de aire, gota de grasa, cúmulo de bacterias, células tumorales, etc.) arrastrado por la sangre mientras que la trombosis es la formación de un coágulo sanguíneo en el interior de un vaso sanguíneo o en el corazón que si llega a migrar se transforma en embolia. En ambos casos se puede tanto desintegrar el trombo o el coágulo como llegar a colocar aditamentos para evitar la migración como es la función de los filtros vasculares que se ponen en las venas cavas.  

3.- Presencia de obstrucciones arteriales y/o venosas que habitualmente son secundarias a la presencia de embolias o trombosis las cuales se pueden recanalizar con el empleo de catéteres que instilan fármacos trombolíticos y/o anticoagulantes de manera controlada en velocidad, tiempo de instilación y dosis con catéteres que aspiran el coágulo ya sea por rotación de este en su extremo distal, por presión negativa al aspirar o por el uso de solución fisiológica a alta presión.

4.- Presencia de estenosis arteriales y/o venosas. En arterias son debido a placas de ateromas (grasas con calcio), por alteraciones en la pared muscular de la arteria que condicionan disminución del calibre de esta y por ende pérdida del aporte de sangre y sus componentes. Causando daño secundario por sufrimiento del tejido y que en medicina se denomina isquemia. En venas por compresiones extrínsecas que reducen el calibre sobretodo en casos donde se han utilizado por mucho tiempo catéteres como sucede en los pacientes en hemodiálisis o en quimioterapia, por secuelas de radioterapia, por lesiones traumáticas o en casos de oclusión del componente venoso de las fístulas que se crean para hemodiálisis. Estos casos se tratan con angioplastia que consiste en introducir a la luz del vaso (ya sea vena o arteria) un catéter que tiene en su extremo distal una porción que se dilata (se le conoce como balón) para aumentar el calibre y llevarlo a sus valores normales. En muchas ocasiones por si solo no se logra por le que es necesario colocar endoprotesis vasculares en el sitio de la estenosis, a través del catéter, que se caracterizan por ser metálicas. Son conocidos con stents, con diferentes longitudes, calibres, recubiertos y hasta medicados para evitar que se vuelva a crear dicha estenosis.

5.- Hemorragias que pongan en riesgo la integridad y hasta la vida de una persona, siendo las más graves las de origen arterial. Son clínicamente evidentes como sucede en traumatismos severos abiertos, con evidencia franca de hemorragia, pero estas son atendidas por cirujanos expertos en trauma. En las que la radiología intervencionista tiene injerencia, son las de trauma cerrado con lesión de algún órgano sólido, como sucede en hígado, bazo o riñón, músculos de la espalda, huesos de la pelvis y, que, por las condiciones clínicas, no tiene que ingresar al quirófano. En los casos de hemorragia por lesiones pulmonares, como lesiones inflamatorias, infecciosas o tumorales, por lesiones en alguna porción de tubo digestivo, como úlceras, malformaciones o tumores, por tumores benignos o malignos, en cualquier parte del cuerpo, con datos evidentes de inestabilidad hemodinámica. Se utilizan para lograr la oclusión del vaso dañado materiales absorbibles y no absorbibles, como gelatinas, pegamentos, partículas de plástico, materiales metálicos denominados coils, plugs. Con esto se obtienen oclusiones temporales o definitivas, y se utilizan según el caso.

Procedimientos vasculares en la radiología intervencionista

Procedimientos vasculares en la radiología intervencionista

La radiología intervencionista es uno de los pilares básicos, por no decir prioritario, en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades vasculares ya sean de origen arterial o venoso. Ninguna especialidad médica, se ha desarrollado tanto y tan rápido en la medicina.

En1953 el Dr. Sven-Ivar Seldinger describió la técnica, que lleva su nombre, para realizar el acceso percutáneo vascular de una forma segura. Un gran avance en la radiología intervencionista, para realizar procedimientos diagnósticos y/o terapéuticos.

Dicha técnica consiste en puncionar directamente un vaso sanguíneo especifico mediante una aguja de calibre suficientemente grueso. Hecho lo anterior se introduce una guía (a través de la aguja) que irá hasta el vaso. Posteriormente la aguja es retirada, dejando la guía dentro del vaso, para así introducir un catéter angiográfico con el que se realizara el procedimiento de manera segura y sin sangrado. 

Es importante mencionar que esta técnica, se ha ido modificando gracias a la aparición de aditamentos que dilatan el trayecto de la piel y del músculo, que incluyen un introductor vascular que no lesiona las paredes vasculares.

En 1963 el Dr. Charles T Dotter y el Dr. Melvin P. Judkins realizaron la primera dilatación arterial (angioplastia) argumentando que los catéteres no solo debían ser instrumentos de diagnóstico. Lo anterior generó que pudieran tratarse a los pacientes desde su interior y, por lo tanto, que aumentarán el número de descripciones de nuevos procedimientos y de innovaciones en los materiales. 

Como menciona el Dr. Fernando López se volvió una disciplina innovadora y disruptiva ya que se encarga de transformar una actividad complicada y cara en algo más simple y económico ¿Cómo? Incorporando a los protocolos clínicos procedimientos más eficaces, más cómodos y que no existían cambiando por completo el manejo clínico, por ejemplo, de las hemorragias de tubo digestivo, las post-parto y los filtros en vena cava para evitar tromboembolias pulmonares.

Así mismo, ha sido sustitutiva porque ha reemplazado, no eliminado, a otros procedimientos que ya se efectuaban pero que se caracterizaban por ser más agresivos y costosos como el manejo de los pacientes con sangrado de varices en el esófago a consecuencia de un aumento de la presión en la vena porta, algo muy secundario a una afectación hepática como sucede en la cirrosis.

La realidad es que en la cabeza de los que nos dedicamos a la radiología intervencionista, en conjunto con médicos de otras especialidades, existieron preguntas que nos han llevado a la innovación en la embolización del aumento del flujo arterial en el hombro doloroso y en las rodillas, en los casos de aumento en las dimensiones de origen benigno de la próstata y en otras que aparecerán pues se siguen generando nuevos procesos y abriendo fronteras.

Los radiólogos intervencionistas tendremos que ser mas clínicos, conocer más las enfermedades y apoyarnos en la ingeniería biomédica, las matemáticas, la física, la nanotecnología y la inteligencia artificial. El futuro será el lugar en donde pasaremos los próximos años, y será mejor si prestamos nuestros servicios de forma rápida y eficiente con al menos igual garantía que otros. 

Nuestros objetivos tienen que ser crecer más y ser mejores especialistas con la finalidad de que la radiología intervencionista trate enfermedades vasculares que van desde malformaciones, embolias, trombosis, obstrucciones, estenosis hasta hemorragias, que serán explicadas de manera más detallada en los siguientes posts de mi blog.

Procedimientos de la radiología intervencionista

La radiología intervencionista es una especialidad clínico-radiológica, que ha rebasado los limites del diagnóstico. Ofrece al paciente evaluación y manejo a través de procedimientos de mínima invasión, seguros y efectivos, siempre con vigilancia estrecha por el grupo médico y para-medico. 

La radiología intervencionista ha crecido y evolucionado gracias a que es una actividad médica multidisciplinaria y a los buenos resultados que se obtienen. Los pacientes siempre son evaluados integralmente por el grupo medico para justificar la realización del estudio y, en caso de que no se cumplan los criterios, el procedimiento no se llevará a cabo.

Cuando se habla de una mínima invasión, se comprende que, sí existe algún tipo de agresión al paciente, y es por cualquier vía de acceso que se decida emplear.Por lo tanto, la información que se ofrezca al paciente o a sus familiares responsables, debe de ser completa, exacta, muy clara y sin utilizar términos médicos. No se debe dejar nada a la obviedad.

Es muy importante señalar los alcances de un resultado exitoso, la posibilidad de fracaso y hasta de complicaciones que pudieran llegar a presentarse.

En la radiología intervencionista los procedimientos que se realizan se dividen, de manera generalizada, en dos grandes grupos:

  1. De tipo diagnóstico, con los que se llega a identificar la patología que presenta el paciente, pero no se lleva a cabo ningún otro tipo de acción, ya que no llega a estar indicada y su resolución tendrá que ser quirúrgica, por ejemplo, en punciones de abscesos o colecciones abdominales, pero con conexión a tubo digestivo, por poner un ejemplo.
  2. De tipo terapéutico, en los cuales además de llegar al diagnóstico, si se lleva a cabo algún tipo de procedimiento terapéutico que puede ser parcial o total, temporal o definitivo, como sucede en sangrado de tubo digestivo, en oclusiones de trayectos vasculares arteriales o venosos, en tratamiento de diversos tipos de tumores benignos y/o malignos.

Pero ¿En que pacientes están indicados este tipo de procedimientos de la radiología intervencionista?

a) Pacientes que están en alto riesgo de sufrir perdida o alteración funcional de alguna parte de su cuerpo o de un órgano como llega a suceder en obstrucciones de trayectos de vías biliares o vías urinarias con repercusión en función de hígado o de riñón.

b) Pacientes que están en alto riesgo de sufrir la perdida de algún órgano de su cuerpo como sucede en lesiones traumáticas de riñón o de bazo.

c) Pacientes que están en alto riesgo de morir por hemorragias severas o procesos infecciosos graves.

Con lo anteriormente mencionado a continuación les presento una lista de las enfermedades que se pueden abordar en la radiología intervencionista:

* De origen vascular

* De origen infeccioso

* De origen traumático

* De origen tumoral

* De origen obstructivo

* De origen iatrogénico (son las producidas de manera involuntaria por algún medico, durante algún tipo de procedimiento)